Te escribo de nuevo porque necesito que me acompañe otra vez, parece que al fin y al cabo va a ser verdad que eres la única fiel acompañante de mi destino, mi vida. Eres la única que entiende como me siento ahora, la que me comprende y me hace razonar. Gracias por tu compañía todos estos días presentes, pero cuando te pregunto sobre que hacer ante una situación, no contestas. Gracias, pero cuando te pregunto sobre tu vida para darte mi confianza, no contestas, neutra. Espero que a pesar de estas palabras sigas a mi lado siempre, pero necesito a alguien que me comprenda, que me haga reír, que bailemos como unas locas, con la que reírme a gritos y luego coger aire como si fuera la última vez. Necesito esa persona a la que dar mis mejores consejos, abrazos y cariño.
Te necesito a ti sesenta y siete.

